Multilem, empresa portuguesa especializada en la creación de experiencias de marca, ha reforzado su presencia internacional con el diseño y la producción de SOS OCEAN, un evento inmersivo que tuvo lugar en París los días 30 y 31 de marzo de 2025.
Como parte de su estrategia de expansión global e innovación, el proyecto combinó diseño, tecnología y sostenibilidad para lanzar un fuerte llamado a la protección de los océanos, anticipándose a la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Océanos (UNOC).
Multilem fue el parcero de la Fundación Oceano Azul, brindando apoyo a un evento que también representa un hito en la forma en que la empresa combina propósito e impacto ambiental.
En entrevista con Marketeer, Teresa Salvação Barreto, directora comercial de Multilem Portugal, comparte los entresijos del proyecto, la visión de la empresa sobre el futuro de los eventos sostenibles y el papel de la creatividad como motor de cambio.
Marketeer (Mkt): ¿Cómo se inserta el SOS OCEAN en vuestra estrategia de expansión e innovación?
Teresa Salvação Barreto (TSB): SOS OCEAN surge como una extensión natural de nuestra estrategia de expansión e innovación. En los últimos años, Multilem ha fortalecido su presencia internacional, y hoy puede responder con la misma solidez y seguridad tanto en proyectos nacionales como internacionales. Estamos preparados para actuar donde nuestros clientes lo necesiten, con la misma capacidad de respuesta que tendríamos trabajando al lado de casa. Este es nuestro compromiso y una de las grandes ventajas de trabajar con nuestro equipo.
Mkt: El diseño y la tecnología son elementos clave en vuestros proyectos. ¿Cómo se aplicaron en el desarrollo de este evento inmersivo?
TSB: Al principio exploramos ideas atrevidas, como activaciones urbanas, instalaciones artísticas físicas, realidad virtual y elementos escenográficos dentro de las salas del evento. Sin embargo, estas ideas, así como el enfoque tecnológico más audaz propuesto por nuestro equipo creativo, fueron descartadas cuando nuestro cliente [la Fundación Oceano Azul] entendió que podrían destacar más que el propósito central del evento.
Una vez centrados en transmitir el mensaje de urgencia exclusivamente a los decisores presentes en sala, trabajamos la escenografía para que el mensaje se percibiera en cada detalle: la ubicación de la pieza “SOS OCEAN” en la plaza con la Torre Eiffel de fondo, la recreación del fondo marino en el techo del comedor y sala de debate en el Musée de l’Homme, o la transformación del vestíbulo del Museo Nacional de la Marina, que fue «pintado» de azul y con palabras de orden que emergían en las paredes como si fueran arrastradas por la marea.
Mkt: ¿Cuáles fueron los mayores desafíos en la concepción y producción del SOS OCEAN? ¿Algún momento especialmente destacado?
TSB: El mayor desafío fue tener una visión clara de las necesidades técnicas específicas de cada participante en el debate y la conferencia. Nos gusta preparar y probar todos los aspectos técnicos con antelación, pero para este proyecto llegamos a París con muchos puntos aún sin definir.
Además, trabajar en museos añadió un nivel extra de complejidad: los montajes y pruebas solo podían hacerse por la noche o en la madrugada previa al evento, lo que dejaba poco o ningún margen para ajustes. Todo tenía que salir bien a la primera. Por suerte, fuimos muy bien preparados.
Mkt: El SOS OCEAN antecede la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Océanos (UNOC). ¿De qué forma esperáis que este evento contribuya al debate global sobre la protección de los océanos?
TSB: El propósito central del evento fue reunir, con antelación, a un grupo específico de líderes, responsables políticos, científicos e influenciadores ambientales de distintas partes del mundo, para abordar los desafíos más urgentes que afectan a los océanos. La misión fue ayudar a moldear estrategias, dar la voz de alarma e impulsar la acción en torno a los compromisos transformadores que deben consolidarse en la UNOC3.
Mkt: ¿Cómo fue la experiencia del público durante el evento?
TSB: A diferencia de las conferencias UNOC, que tienen un carácter más amplio y abierto, el evento SOS OCEAN estuvo completamente dirigido a líderes gubernamentales y científicos. Por tanto, la experiencia del público fue más íntima y focalizada, con un ambiente que favoreció el diálogo profundo y el intercambio de ideas entre los principales decisores, con el objetivo de impulsar acciones concretas y colaborativas en defensa de los océanos.
Mkt: La sostenibilidad y la conciencia ambiental están cada vez más presentes en los eventos. ¿Cómo integra Multilem estos valores en sus proyectos?
TSB: En Multilem, la sostenibilidad es una prioridad en todos los proyectos. En el caso del SOS OCEAN, esto se reflejó de forma clara. El plan fue desarrollado con proveedores locales, minimizando desplazamientos y fomentando la economía local. Lo mantuvimos en su mayoría, y solo activamos producción propia para la escenografía cuando supimos de los horarios de montaje extremadamente reducidos y nocturnos. Dada la exigencia de esta operación, optamos por involucrar a nuestro equipo interno para garantizar una ejecución segura y eficiente.
Además, intentamos reducir el impacto ambiental reutilizando materiales siempre que fue posible y explorando alternativas digitales. Cada detalle, desde la instalación en la Torre Eiffel hasta los escenarios en los museos, fue concebido con una mirada sostenible, combinando diseño, tecnología y responsabilidad ambiental.
Mkt: ¿Cuáles son las principales tendencias que observas para el futuro de los eventos inmersivos y de la creación de experiencias de marca?
TSB: El futuro de los eventos inmersivos apunta hacia un equilibrio sofisticado entre innovación tecnológica y autenticidad. La clave será deslumbrar al público y crear experiencias que conecten, sorprendan y encanten. La innovación será esencial para generar ese efecto “wow”. La inteligencia artificial y la tecnología inmersiva seguirán personalizando los eventos, proporcionando mayor interactividad y un impacto emocional más profundo. La personalización se ha vuelto esencial, con los participantes esperando experiencias adaptadas a sus gustos y comportamientos en tiempo real, algo que Multilem ya está explorando con soluciones exclusivas.
Además, la sostenibilidad ya no es una tendencia, sino una obligación. Multilem adopta prácticas responsables como la reutilización de estructuras y la economía circular, respondiendo a la creciente demanda de eventos con impacto positivo en el planeta. Por último, las experiencias de marca están evolucionando hacia narrativas colaborativas, donde el público se convierte en protagonista, creando recuerdos auténticos y co-creados.